
Las investigaciones actuales sugieren que si el tiempo transcurrido entre un embarazo y el siguiente -se refiere al tiempo que hay entre la fecha de nacimiento de un bebé y la fecha de nacimiento del segundo bebé- era demasiado corto o demasiado largo, se elevaban los riesgos de complicaciones como parto prematuro o bajo peso al nacer.
El estudio determinó que las mujeres con embarazos en un intervalo menor de 18 meses presentaban un 40% más de posibilidades de tener un parto prematuro, un 61% de que el bebé tuviera bajo peso al nacer y un 26% de que fuera pequeño para su edad gestacional y los bebés de las mujeres que tenían un intervalo mayor de 59 meses, tenían un 20 a 43% más de posibilidades de un resultado adverso en su embarazo.
Por cada mes que se acortaba el intervalo entre los embarazos:
- El riesgo de prematuridad se aumentó un poco menos del 2%.
- El riesgo de bajo peso al nacer se aumento un poco menos de 3.3%.
- El riesgo de que el bebé fuera pequeño para su edad gestacional, se aumento un 1.5%.
Para cada mes que se aumentaba arriba de los 59 meses, el riesgo aumenta un 0.6%.
- El riesgo de prematuridad se aumenta un poco menos del 0.6%
- El riesgo de bajo peso al nacer, se incrementa un 0.9 %
- Y el riesgo de que el tamaño del bebé fuera pequeño para su edad gestacional, se aumentaba un 0.8%
Estos resultados sugieren que se podría evitar millones de muertes de recién nacidos en todo el mundo si se hiciera una mejor planeación familiar.
El riesgo por los intervalos cortos podría explicarse porque la madre no haya tenido tiempo para recuperarse de las demandas fisiológicas que significan para su organismo un embarazo y el subsecuente amamantamiento. Si la mujer se embaraza nuevamente antes de haberse recuperado nutricionalmente, el bebé no tendrá los suficientes nutrientes para su desarrollo adecuado.
El efecto de un intervalo demasiado largo puede ser por la declinación gradual del cuerpo de la mujer para enfrentarse a la demanda de dicho embarazo- el cual puede compararse con el esfuerzo que significa un primer embarazo. Con el tiempo puede disminuir la capacidad reproductiva de una mujer y que los factores que influyen en la infertilidad pueden influir también en un desarrollo fetal pobre.
Estos riesgos eran iguales tanto para países desarrollados como para los sub desarrollados.
¿Cómo se miden los intervalos entre los embarazos?Los intervalos pueden ser medidos en tres formas:
- De fecha de nacimiento a fecha de nacimiento. Son fáciles de determinar pero no toma en cuenta los abortos y, por lo tanto, hace que los intervalos parezcan más largos de lo que realmente son. Este es el que se tomó en cuenta para este estudio.
- De fecha de nacimiento a fecha de concepción- el periodo que va del nacimiento de un recién nacido vivo a la fecha de inicio del siguiente embarazo. No incluye el tiempo del embarazo y es muy difícil de determinar.
- Periodo entre embarazos- el periodo entre la concepción del primer bebé hasta la concepción del segundo bebé. Este intervalo es el que se relaciona con la salud de la madre ya que incluye a los embarazos que terminan en aborto. Esto es importante porque los fetos concebidos, aunque no nazcan, influyen en la salud de la madre.
¿Cuál es el Intervalo ideal que debe haber entre embarazos?Aunque los expertos dudaban para sugerir un tiempo ideal, los investigadores llegaron a la conclusión de que idealmente una pareja debe esperar entre 20 y 48 meses entre un embarazo y el siguiente y se considera que el intervalo más corto no debe ser de menos de 9 meses después del parto.
Esto viene a apoyar la sabiduría convencional que trataba de espaciar dos años sus embarazos considerando que una familia tiene que recuperarse física, emocional y económicamente, después de cada nacimiento. Además de que permite a los padres la capacidad de dedicar un tiempo adecuado a cada niño.
Pero hay también otros factores que se tienen que considerar para determinar cuál es el tiempo óptimo ya que puede haber una multitud de razones personales acerca del porqué se necesita un intervalo diferente entre embarazo y embarazo:
- Si los padres han tenido un aborto, quizás sea conveniente un tiempo para llorar y superar su pérdida, para evaluar sus riesgos y trabajar sus miedos y ansiedades antes de considerar a un nuevo embarazo.
- Algunos otros pueden tener un problema médico que necesita ser tratado antes de que sean capaces de empezar o continuar con los embarazos.
- O una mujer puede estar en el final de su vida reproductiva y sentir la necesidad de que sus embarazos tengan intervalos más cortos para lograr tener la familia que habían planeado.
- Muchas parejas consideran también como afectan estos intervalos la capacidad de trabajo de la madre y tienden a acortar este tiempo para llegar a la familia planeada rápidamente y disminuir el tiempo que están fuera del trabajo.
- Otras parejas dependen de la facilidad que tengan para obtener ayuda para el cuidado de los bebés.
¿Cuáles son las ventajas de un intervalo adecuado?Mejora en la salud del bebé: cuando los nacimientos se espacian 2 ½ a 3 años, disminuye el riesgo de muerte del bebé o de que tenga bajo peso al nacer.
Mejora en la salud de la madre: los intervalos cortos pueden dañar la salud de la madre ya que se aumenta el riesgo de sangrado durante el embarazo, de que se rompan las membranas de la bolsa o de muerte materna. Se recomienda también un intervalo de seis meses después de haber amamantado antes de quedar embarazada nuevamente para que la madre pueda recuperar su reserva nutricional.
¿Están listos para planear un embarazo?Planear un embarazo con anticipación te ayudará a que tanto tú como tu bebé tengan un “arranque” saludable. Es muy recomendable que visites a tu médico y resuelvas con él cualquier problema de salud que pudiera existir, que revises el riesgo de los medicamentos en caso de que tengas que tomar alguno, actualices tus vacunas, te hagas los estudios necesarios para determinar la existencia de alguna enfermedad de transmisión sexual y si tienes algún problema médico que pudiera afectar tu embarazo
Es el momento también de evaluar si en tu estilo de vida hay alguna violencia, abuso o demasiado estrés. Busca ayuda para solucionar esto antes de que te embaraces. Los buenos hábitos: comer sanamente, ejercitarte regularmente, tomar algún complejo vitamínico que contenga ácido fólico, mantenerte lejos de las substancias y materiales riesgosos y (en caso de que fumes), suspender los cigarrillos, te ayudará a tener un buen embarazo y un bebé sano.
Es importante saber que las mujeres que quedan embarazadas antes o después de este período no deben de preocuparse demasiado ya que con una adecuada vigilancia médica, se puede asegurar un parto sin complicaciones.